Santo Domingo, República Dominicana. — La República Dominicana se consolida como el principal referente de calidad y sostenibilidad en el Caribe, al posicionarse como el destino con mayor número de playas certificadas con el prestigioso reconocimiento internacional Bandera Azul.
Con un total de 21 playas certificadas, el país destaca por sus costas de aguas cristalinas, arena blanca y entornos naturales protegidos, convirtiéndose en una de las mejores opciones para quienes buscan sol, seguridad y experiencias sostenibles en la región.
Este reconocimiento es otorgado por la Fundación para la Educación Ambiental, entidad que evalúa rigurosos estándares de calidad del agua, seguridad, servicios y gestión ambiental. La distinción Bandera Azul garantiza que las playas cumplen con normas internacionales, incluyendo monitoreo constante del agua, presencia de socorristas, señalización adecuada y facilidades básicas para los visitantes.
Desde destinos mundialmente conocidos como Punta Cana, hasta zonas más tranquilas como La Romana y Puerto Plata, la República Dominicana ha desarrollado una oferta turística que combina lujo, naturaleza y sostenibilidad.
Entre las playas más emblemáticas se encuentra Playa Dominicus, una de las primeras en América en recibir esta certificación y que ha mantenido sus estándares a lo largo del tiempo, reflejando el compromiso continuo del país con la preservación de sus recursos naturales.
La República Dominicana forma parte del programa Bandera Azul desde 2004, ampliando de manera sostenida el número de playas certificadas, especialmente en la provincia de La Altagracia, uno de los principales polos turísticos del Caribe.
A nivel global, solo 51 países cuentan con playas reconocidas con Bandera Azul, lo que resalta aún más el liderazgo dominicano en la región. De hecho, la República Dominicana es el único país independiente del Caribe con esta certificación, superando incluso a varios destinos insulares del área.
Este posicionamiento reafirma el compromiso del país con un turismo responsable, seguro y de clase mundial, consolidándolo como el destino ideal para disfrutar de playas limpias, sostenibles y de alta calidad en el Caribe.