Barahona, un paraíso turístico que clama por más inversión (2/2)

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CRÓNICA A UNA PERLA 99.9 % BRILLANTE EN EL SUR

Inicio la segunda parte de esta crónica que viví del 4 al 6 de noviembre en Barahona, junto a un grupo maravilloso de periodistas y gestores de contenido, dando la buena nueva de que la hija menor de nuestra amiga y colega Amarilis Castro, salió bien del susto pasado en su vehículo por las inundaciones en Santo Domingo aquel fatídico viernes 4, pero el sábado 5 sería su madre quien iba a enfrentar un duro momento en Barahona.

Sábado de gloria y dolor

El sábado me dirigí a las 7:07 am a la piscina, el agua estaba sumamente rica y parecía que no había llovido, el calor se aproximaba desde temprano. Recuerden que en el clima de Santa Cruz de Barahona, los veranos son cortos, cálidos y mayormente nublados; los inviernos son cortos, calurosos, secos, ventosos y mayormente despejados. Durante el transcurso del año, la temperatura generalmente varía de 22 °C a 32 °C y rara vez baja a menos de 20 °C o sube a más de 34 °C.

Barahona destaca por la hospitalidad de su gente. Foto: Isaac Ramirez.

Alrededor de las 8:20 am inició el desayuno en el hotel Playa Azul, un menú muy dominicano basado en salami, huevos revueltos, mangú de yautía, cafecito y jugo. Dicho sea de paso había un grupito que comían más que limas nuevas, dígase Heli Medina (dieta Queto, que todo lo come), Yamira Taveras (ni la tristeza de su vecino muerto le bajó el apetito), Ingrid de la Rosa y el veterano fotógrafo don Frank, le salieron caros al hotel (Risas).

Hotel Playa Azul, Barahona, RD.

Siendo las 9:57 am salimos a la rueda de prensa del proyecto Barahona Beach Residences, que inició cerca de las 10:35 am y este José Luis Ravelo, director comercial del proyecto, afirmó que costará inicialmente RD$1,700 millones y generará 400 empleos directos y 3,000 indirectos. Además estará listo para finales del 2023 y el metro cuadrado de construcción costará US$1,500, o sea que el monto oscilará sobre los 10 millones de pesos por apartamento.

José Luís Ravelo, durante la conferencia de prensa del proyecto inmobiliario Barahona Beach Residences.

Más tarde, a eso de la 1:15 pm salimos al almuerzo en el restaurante Delicias Marinas Barahona, no sin antes ir con Salvador Batista y varios colegas por unos zapatos para el agua en la tienda Chinolandia, donde por 245 pesos dominicanos me armé con unas alpargatas de cuadritos. El Almuerzo fue espectacular, el mejor lugar para comer Mariscos, carnes, caribeñas y diferentes bebidas en la ciudad. Ubicado en la Calle José Francisco Pena Gómez, Plaza Finissima frente al parque infantil.

Después de la comida arrancamos a realizar senderismo, invitados por los amigos de Larimar Ecotour, con Yesenia Saud a la cabeza. Esta empresa, situada en la Región Enriquillo, ofrece actividades de aventura, naturaleza y cultura, se trata de la zona con el más alto grado de endemismo y biodiversidad del país; condición que le ha merecido el reconocimiento por parte de la UNESCO como sitio Reserva de Biosfera, primera zona con esta categoría con que cuenta el país.

Parte de losperiodistas y gestores de contenido haciendo senderismo hacia la Cueva de la Virgen.

Sobre 2:20 de la tarde arrancamos rumbo a la Cueva de la Virgen, escondida en los bosques bajo la Sierra de Bahoruco, esta caverna consta de piscinas naturales color esmeralda y dos cámaras, conectadas por una escalera, la cual rompió Cristina Rosario, la misma que tumbó el globo en México (tan bella como mala suertuda) . Tras caminar unos 40 minutos a través de un bosque lluvioso lleno de siete especies de helechos y árboles frutales, bajo el trinar de las aves, incluyendo la cigua palmera, colibríes y más de 40 especies adicionales; caminamos con entusiasmo, dudas y cansancio.

Amarilis Castro, Salvador Batista y Cristina Rosario, rumbo a la Cueva de la Virgen. Foto: Isaac Ramirez.

Sobre las 4:30 continuamos la ruta, posterior a que el guía turístico diera la explicación del significado de la expresión, “más fácil pasa un camello por el ojo de una aguja que un rico llegar al reino de Dios”, justo cuando cruzamos por una especie de “aguja de madera” en el trayecto. La colega española Elena Crespo (más dominicana que el plátano), iba todo el camino peleando y fue la segunda en rendirse ante las encorvadas montañas, luego de que la venezolana wa wa wa, Elia Pacheco, fuese la primera. Jamás olvidaré cuando Elena gritó: “Aquí me planto y no doy un paso más”.

María Luisa López de Acento.com sube a la Cueva de la Virgen, mientra el moreno de Whatsapp la observa (perdón, el guía turistíco).

Seguimos hacia arriba, traguito en manos pasamos un tramo difícil del río con los guías halando de las manos al equipo de prensa, casi hubo que buscar una grúa de Palín Popo para subir a Ángel Fernández (Bávaro Digital). Luego llegó el capítulo más lamentable que vivimos en el viaje, en una zona del río muy resbalosa se deslizó la querida periodista del Hoy, Amarilis Castro, accidente en que se fracturó la mano con lesión por 45 días enyesada. Con apenas segundos de diferencia se resbaló a mi lado la joven y talentosa colega, Karla Alcántara, del semanario El Dinero y la verdad no sabía a cuál de las dos levantar primero.

Amarilis Castro, luego de la caída. Una dama realmente valiente. Foto: Isaac Ramirez.

Admito ese ha sido uno de los momentos en que he pasado más rápido de la más convulsa alegría a la más profunda tristeza, como dirían en mi pueblo, “se te fue el jumo”. Isaac Ramirez y yo improvisamos una tablilla hecha de pote de agua con gomitas sobre la muñeca de Amarilis, quien resistió el dolor por casi 3 horas y luego fue llevada al hospital con todas las atenciones cubiertas por el Clúster Turístico de Barahona. Mientras la querida Karla sufrió golpes menos fuertes, pero pasó el susto de dejar perder los lentes de otra colega, los que gracias a Dios rescató en el agua uno de los héroes del día, Taino Drone.

Los exploradores en ruta a la Cueva de la Virgen. Foto: Isaac Ramirez.

Luego de este calvario, llegamos a la escalera y rigola que daban el acceso final a la Cueva de la Virgen, allí nos dimos un breve chapuzón y tomamos fotos emblemáticas del viaje, el guía turístico estaba nervioso mirando la colega María Luisa López, al subir las escaleras en shorts. Ángel Fernández, entre tanto, sudaba frío con la escena (risas). Reconozco que fui uno de los primeros invitados a subir la frágil escalera de madera incrustada en el agua, pero ese aparato improvisado lucía débil y nada confiable ante mis ojos, a pesar de que los guías turísticos de Larimar Ecotour hacían gárgaras al encaramarse con su vasta experiencia. Admito perdí la intrepidez que me caracteriza y exclamó timorato la frase que dijo Elena 25 minutos antes, “aquí me planto y no subo esa vaina”. Ni con un resguardo “bebío” subía yo esa escalera, pese al ánimo dado por Alexander Castillo, «Taíno Drone», que me miraba como empujándome con los ojos.

La comunicadora Cristina Rosario, aunque es una mujer bien proporcionada rompió la esccalera que ven a su lado y acabó con la esperanza de subir a la Cueva de la Virgén. (Igual la queremos mucho)

Acto seguido, la valiente y talentosa María Luisa López, fue la primera periodista en subir, luego la admirada Albida Segura, y en tercer lugar subió la reconocida fucú, Cristina, cuyas 150 o 155 libritas, máximo, rompieron la escalera (Angélica una vez cayó de un globo en México y en otra oportunidad el marido se enfermó en medio de una excursión, deduzca usted, risas). En ese momento sentí que mi decisión “cobarde” al no subir fue correcta, imaginen estas 270 libras de grasa saturada cayendo de ahí (no se rían). Me salvé de un golpe o quizás salve el viaje, pues lo que ocurrió minutos después con la compañera Albida nos hizo durar cerca de 35 minutos de drama y tensión.

Comunicadores explorando hacia la Cueva de la Virgen. Video: Isaac Ramirez.

María Luisa, tan valiente como hábil, bajó de las alturas con la ayuda de los guías en cuestión de minutos, Cristina fue «aparada» abruptamente al caer sobre uno de los héroes del día, Taino Drone, y Albida nos hizo pasar el susto de la vida, pues el rescate duró más de media hora y la pobre se ponía de frente, de lado, de espaldas y aun con varios guías al rescate no podía bajar. Cristina, quien pasó enorme susto al romperse la escalera, se veía más nerviosa abajo que la misma Albida en las alturas y por mi mente solo pasaba la canción del “glorioso poeta urbano”, El Cheque: “Dígame qué hacemos, Torre de Control”. Mientras tanto los demás la animábamos, pero solo parecía ponerse nerviosa, mostrando la sonrisa hermosa que le caracteriza, pero revestida de nervios y humedad (risas).  

La bella dama de azul es Albida, quien se quedó atrapada en el paso a la Cueva de la Virgen y al fondo la periodista Amarilis Castro, la foto fue el día antes de sus espectaculares sustos.

Finalmente, un nuevo héroe nacía ante nuestros ojos cuando el joven guía de la empresa San Rafael Full Tours, Railyn Romero, hizo una maniobra samoana similar a un superplex de lucha libre. Le echó manos a Albida estómago contra estómago, y trajo nuestra colega hacia abajo, para de esta forma devolvernos la paz y ponerle un final feliz a nuestro accidentado, pero divertido y espectacular viaje. Sin dudas escribir una palabra más de aquí en adelante sería dañar el final de esta crónica que tuvo escrito su final antes del principio.   

Parte de nuestros colegas disfrutando Barahona. La del enterizo negro es Albida luego de salvar su vida en la Cueva de la Virgen y la pequeña del yeso es Amarilis despues de la caída.

Segundo final

Después del drama en la cueva bajamos al hotel sobre las 6 de la tarde, nos acicalamos, Amarilis fue al médico, aguantamos las cantaletas por Whatsapp de Héctor, Milka y Santa para luego irnos a una rica parrillada ofrecida en por el restaurante Army, dentro  de la plaza de comidas FOODTOPIA. Allí Amarilis no le paró a la mano rota y se ajustó tremendo plato y todos quedamos encantados con el lugar, en el que funcionan múltiples negocios de comida. Sobre las 8:30 avanzamos al concierto en el recinto ferial y esperamos la actuación de Revolución Salsera. Elia de Venezuela y Elena de España, bailaban la salsa mejor que todos, el papucho de Punta Cana, Ángel “Bávaro Digital” Fernández, le ponía un swing sabroso y como siempre Milka, Eli y Santa de Grupo Sarma, son tres cátedras del Baile.  

Foodtopia, lugar de la última cena del Press Trip.

Pasada las 11 de la noche llegamos al hotel, luego de las cervezuanas y las sangrías que nos brindaron los amigos de Clúster Turístico, con Rafael Nazario, en los controles y la bella Karina del Monte. Llegamos al hotel, solo cinco quedamos en pie disfrutando otra ronda de sangrías, los demás fueron a la cama. Al amanecer desayunamos sobre las 9:00 de la mañana, sin mucho preámbulo partimos a Santo Domingo, previa parada en Azua, donde visitamos la pizzería Eilen, en la cual recibimos maravillosas atenciones por Hesner Ortiz y su madre, además de una gran variedad, la cual fue triturada por Taino Drone (9 pedazos). Luego culminamos en helados CapriRico, los mejores artesanales del sur, allí Salvador y María Luisa hicieron más videos que lo que comieron y el gigante Bávaro Digital acabó con todo, posteriormente arribamos al Mitur en Santo Domingo, sobre las 2:30 pm y sí culminó un viaje increíble.

Rafael Nasario, una de las personas más talentosas y hospitalarias de Barahona. Director ejecutivo del Clúster Turistíco y Productivo de la provincia.

En síntesis, Barahona es más que una perla en el sur, es vegetación, es playas, río, montalas, agricultura, ecoturismo, gente encantadora y necesita ser motivada como provincia privilegiada para el turismo. Necesita mejoras en sus playas, en su internet, inversiones inmobiliarias, arreglo de su aeropuerto e incentivos fiscales para fomentar las inversiones allí, pues más que Pedernales y cualquier otra provincia de RD, lo tiene todo. Ah por cierto, al querido Ministro de Turismo o a la Alcaldía de Barahona, favor mandar a reparar la escalera de la Cueva de la Virgen que Cristina Rosario, la desbarató (JA JA).

Copas improvisadas por Alexander Castillo, «Taino Drone».

De regreso a casa todo iba bien hasta que llegó la hora de seleccionar cuáles momentos postear en esta crónica y las fotos más representativas del viaje. Realmente aquí empezó la verdadera aventura que me tomó unos nueve días para dejar este humilde relato en la historia. Admito que he tomado menos en cuenta la técnica que el inmenso amor y pasión con que vivís este tour junto a Grupo Sarma y mis amados herma-amigos.  

Foto: Alexander Castillo, Taino Drone.

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