Modificación a la Ley de Aviación Civil no defiende para nada los viajeros

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Por Melvinson Almánzar

La reciente modificación a la Ley de Aviación Civil de la República Dominicana ha dejado fuera un tema crucial: la defensa de los derechos de los viajeros. Esta omisión es más que una simple falla; es una muestra flagrante de la falta de interés y compromiso hacia los ciudadanos que utilizan los servicios aéreos.

La reforma aprobada no sólo ignora las constantes quejas y problemas que enfrentan los pasajeros, sino que también bloqueó activamente cualquier intento de incluir disposiciones que protegerían a los usuarios. Las quejas de los viajeros sobre el servicio aéreo en República Dominicana son numerosas y recurrentes.

Problemas con la puntualidad de los vuelos, trato inadecuado por parte del personal, y la falta de compensaciones adecuadas por cancelaciones y retrasos son solo algunas de las cuestiones que diariamente afectan a los pasajeros. En lugar de abordar estas preocupaciones y proponer soluciones concretas, nuestras autoridades han preferido hacer oídos sordos y avanzar con una reforma que carece de sustancia en términos de protección al consumidor.

Uno de los aspectos más alarmantes es la exclusión deliberada de cualquier artículo que trate sobre los derechos de los pasajeros. En otros países, los gobiernos trabajan para garantizar que las aerolíneas proporcionen asientos gratuitos para familias, ofrezcan compensaciones justas por cancelaciones y retrasos, y aseguren un trato digno y respetuoso a los viajeros.

Sin embargo, en República Dominicana, estas consideraciones han sido completamente ignoradas. En la reciente modificación de la ley, no se ha incluido ninguna medida que mejore la experiencia y protección de los pasajeros.

La urgencia con la que se ha tramitado esta reforma solo agrava la situación. El gobierno de EE.UU. había señalado que nuestra ley de aviación no cumplía con los estándares internacionales y dio un plazo de 45 días para resolver las deficiencias. En respuesta, el Instituto Dominicano de Aviación Civil (IDAC) presentó una reforma apresurada y mal hecha, que fue empujada por el Congreso Nacional bajo presión y sin el debido consenso. El resultado es una ley llena de errores y retrasos que, lejos de avanzar, retrocede en muchos aspectos clave para la aviación civil dominicana.

Durante la reunión de la Comisión Especial de la Cámara de Diputados, una fuente nuestra fue testigo de cómo se presionó abiertamente para que el proyecto de ley se aprobara rápidamente y sin modificaciones. Esta prisa no solo es irresponsable sino también vergonzosa. La reforma, tal como ha sido aprobada, es una burla a los estándares internacionales y una muestra de la falta de seriedad con la que nuestras autoridades abordan los problemas estructurales de nuestra aviación civil.

La Cámara de Diputados aprobó el proyecto de ley con 118 votos a favor, declarando la reforma como «de urgencia». Se modificaron 34 artículos de la ley promulgada en 2006, principalmente para identificar y sancionar infracciones de manera más concreta. Sin embargo, estas modificaciones no tocan los temas críticos que afectan a los pasajeros diariamente.

Mientras que se enfocaron en clasificar infracciones y definir sanciones para los operadores, las necesidades y derechos de los viajeros quedaron en el olvido.

Es indignante que en el anteproyecto de ley se considere la utilización de alcohol y narcóticos como infracciones leves, mientras que no se introduce ninguna disposición para proteger a los pasajeros frente a prácticas abusivas de las aerolíneas. Además, el tratamiento a las infracciones relacionadas con los drones muestra un enfoque más detallado hacia las operaciones técnicas que hacia la experiencia del usuario.

Es inaudito que la modificación de la Ley de Aviación Civil de República Dominicana sea una vergüenza nacional, que deja a los viajeros completamente desprotegidos.

Es imprescindible que nuestras autoridades revisen esta reforma y tomen en cuenta las necesidades de los pasajeros, incluyendo medidas que aseguren un trato justo y equitativo. De lo contrario, seguiremos viendo cómo los derechos de los viajeros son ignorados, en detrimento de la calidad y seguridad de nuestros servicios aéreos.

Sobre Melvinson Almánzar

Melvinson Almánzar, es periodista egresado de la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD). Con maestría en Relaciones Públicas y Comunicación estratégica en la misma universidad. Nuevo apasionado del turismo y de medio uso en el área de las relaciones públicas. Exdirector de Comunicaciones de la Oficina Técnica de Transporte (OTTT), Exdirector de Prensa del Instituto Nacional de Tránsito y Transporte Terrestre (INTRANT), Exdirector de Comunicaciones de la Oficina Metropolitana de Servicios de Autobuses (OMSA). Algunos fuegos apagados en materia de comunicación institucional y enganchado a defensor del turismo en días duros del Covid-19, director del portal turístico www.visitantes.do/.

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